El jueves 20 de noviembre presentamos un nuevo informe de tendencias y estilos de vida en Cosentino City Barcelona. Pepa Casado, de Futurea, ofreció una lectura de cómo vivimos y qué esperamos de los espacios que habitamos, poniendo el foco en las emociones, hábitos y prioridades de cuatro grandes arquetipos de consumidor.

Lejos de ser etiquetas generacionales simplificadas, estos perfiles abordan desde el diseño de interiores hasta las estrategias de marca, lo que significa que ya están transformando las industrias del diseño, el consumo y el estilo de vida.

The Quiet Rebel

Es el retrato de la generación Z y de los más mayores de la generación Alpha. Lejos de buscar visibilidad constante, optan por una vida más protegida, íntima y controlada: son digitales, sí, pero también críticos con la hiperconectividad. Rechazan el ruido algorítmico y abrazan lo táctil, lo analógico y lo privado. Su estética mezcla lo irónico con lo artesanal, y su espacio clave es la habitación, entendida como refugio sensorial. Para ellos, el diseño debe proteger, no sobreestimular. Optan por productos personalizables, hiperlocales y estéticamente juguetones, pero con fondo: menos postureo, más intención.

The Energetic Escapist

Representa a una generación Millennial que ha transitado de crisis en crisis y que ha decidido priorizar el placer, la familia y la creatividad como respuesta vital. Este perfil busca diversión significativa, wellness no performativo y espacios donde se pueda jugar, compartir y desconectar. Su zona clave del hogar es el salón-comedor, reconvertido en centro de gravedad emocional y social. Colores vibrantes, materiales suaves, diseño versátil y objetos que invitan al juego marcan sus elecciones. Son consumidores de marcas optimistas, con sentido del humor y productos que integran bienestar, diseño y comunidad.

The Fixer

Encarna a la generación X que ha llegado a la madurez con pragmatismo, pero también con una renovada exigencia ética. Ha vivido demasiados cambios como para creer en soluciones fáciles, y ahora busca claridad, coherencia y funcionalidad con propósito. Este perfil valora el diseño que acompaña, no el que decora: materiales duraderos, tecnología invisible, ergonomía silenciosa. El baño es su espacio clave, entendido como laboratorio de autocuidado: aquí el bienestar es medible, no aspiracional. The Fixer compra poco, pero compra bien, y valora profundamente las marcas que le devuelven control, orden y confianza.

The Practical Hedonist

Este arquetipo rompe los estereotipos sobre el envejecimiento: representa a la generación Boomer que, lejos de retirarse, ha decidido vivir mejor, más tiempo y en sus propios términos. Con el mayor poder adquisitivo del mercado, este consumidor busca calidad de vida sin renunciar al goce: ya no cuida a nadie más que a sí mismo, y por eso celebra, cocina, viaja y se cuida sin culpa ni presión. Su espacio clave es la cocina, convertida en lugar de encuentro y disfrute. Invierte en accesorios bellos, funcionales y duraderos, y prefiere marcas que entienden el lujo como experiencia, no como ostentación.

Con este informe, Futurea y AMBIT ponen de manifiesto que diseñar hoy no es responder a una estética, sino a una emoción. Cada perfil es una invitación a repensar cómo nos relacionamos con los objetos, los espacios y las marcas. Porque en 2025, el diseño que no conecta, no funciona.