Desde AMBIT participamos en la jornada final del proyecto CLIC, que reunió a profesionales y entidades vinculadas a la construcción industrializada para presentar los principales resultados obtenidos durante el proyecto y analizar cómo la compatibilidad técnica, la sostenibilidad, la digitalización y la fabricación distribuida pueden facilitar la adopción de modelos constructivos más eficientes, innovadores y escalables.

El proyecto CLIC (Construcción Local, Integrada y Compatible) ha articulado una red colaborativa liderada por AEICE y formada por clústeres, centros tecnológicos y empresas de distintos territorios. El proyecto ha abordado seis áreas de trabajo relacionadas con la gestión, la compatibilidad entre sistemas, los materiales, la sostenibilidad, las plataformas digitales y los nuevos modelos productivos y logísticos.

Una visión compartida para transformar la construcción

La sesión comenzó con una bienvenida y una presentación general del proyecto, en la que se contextualizaron los retos que actualmente limitan el crecimiento de la construcción industrializada.

Durante esta primera intervención se destacó la necesidad de superar la fragmentación existente entre fabricantes, arquitectos, ingenierías, constructoras, empresas industrializadoras y proveedores tecnológicos. Frente a un modelo basado en soluciones desarrolladas de manera aislada, CLIC propone avanzar hacia un ecosistema en el que los sistemas y componentes puedan combinarse mediante criterios técnicos compartidos.

El proyecto plantea así la construcción industrializada como una transformación que no depende únicamente de trasladar la producción desde la obra a la fábrica. También exige mejorar la coordinación entre agentes, anticipar las decisiones de diseño y disponer de información técnica que permita integrar soluciones de diferentes proveedores.

Compatibilidad entre sistemas y componentes industrializados

El primer bloque técnico de la jornada estuvo dedicado a los trabajos realizados en materia de compatibilidad e interoperabilidad.

Durante la presentación se mostraron las taxonomías, metodologías y reglas de integración investigadas para analizar la relación entre sistemas estructurales, envolventes, particiones, instalaciones y productos de equipamiento. Estos resultados permiten identificar incompatibilidades geométricas, mecánicas, materiales o prestacionales antes de que las soluciones lleguen a la fase de fabricación o montaje.

La definición de criterios comunes puede reducir las fricciones entre soluciones desarrolladas por distintos fabricantes, facilitar su incorporación a los proyectos arquitectónicos y mejorar la fiabilidad durante la ejecución. De este modo, los agentes pueden anticipar decisiones desde las primeras fases y evitar rediseños derivados de componentes o sistemas que no han sido concebidos para trabajar conjuntamente.

Materiales, prestaciones y sostenibilidad

La jornada abordó también el papel que desempeñan los materiales en la evolución de la construcción industrializada.

En este ámbito, CLIC ha analizado materiales convencionales e innovadores atendiendo a criterios como sus prestaciones técnicas, durabilidad, impacto ambiental y potencial de circularidad. El objetivo es facilitar una visión comparativa que ayude a fabricantes, proyectistas e industrializadores a seleccionar las soluciones más adecuadas para cada sistema constructivo.

Este conocimiento resulta especialmente relevante en un contexto en el que la industrialización debe contribuir no solo a reducir los plazos de ejecución, sino también a optimizar el uso de recursos, disminuir la generación de residuos y favorecer soluciones desmontables, recuperables y adaptables.

La incorporación de criterios ambientales desde las primeras fases permite vincular las decisiones de diseño con el comportamiento futuro del edificio y avanzar hacia modelos constructivos más eficientes a lo largo de todo su ciclo de vida.

Ecosistemas digitales para conectar a los agentes

El segundo bloque de resultados se centró en la digitalización y en las herramientas necesarias para compartir información entre los participantes de la cadena de valor.

Durante la sesión se presentaron las conclusiones del análisis de madurez digital realizado en el proyecto, así como la comparativa de plataformas comerciales, soluciones de código abierto y entornos federados aplicables a la construcción industrializada.

A partir de este trabajo, CLIC ha definido requisitos digitales para las distintas tipologías de agentes y una arquitectura de referencia basada en estándares abiertos. Este marco busca facilitar el intercambio de información entre herramientas de diseño, plataformas BIM, sistemas de gestión empresarial, catálogos de producto y entornos de fabricación.

La digitalización se plantea así como una infraestructura necesaria para coordinar las decisiones, mantener la trazabilidad de los componentes y garantizar que los distintos agentes trabajen con información actualizada y compatible. Los resultados ofrecen además una referencia para empresas tecnológicas, BIM managers y proveedores interesados en desplegar ecosistemas colaborativos interoperables.

Fabricación distribuida y nuevos modelos de cadena de suministro

La última parte de la jornada estuvo dedicada a los modelos productivos y logísticos que pueden favorecer el despliegue territorial de la construcción industrializada.

El proyecto ha estudiado escenarios basados en microfactorías, hubs productivos y redes de fabricación distribuida, capaces de aproximar la producción al lugar donde se desarrollan los proyectos. Estos modelos permiten combinar conocimiento, tecnología y capacidad industrial común con materiales, empresas y recursos disponibles en cada territorio.

Durante la presentación se analizaron diferentes estructuras organizativas y fórmulas de colaboración, como filiales, franquicias o alianzas empresariales, junto con estrategias de cadena de suministro adaptadas a entornos descentralizados.

Este enfoque permite entender la construcción industrializada no como un único modelo de fábrica centralizada, sino como una red coordinada de capacidades productivas que puede adaptarse a las características económicas, industriales y sociales de cada región.

CLIC establece así un marco de referencia para reducir la fragmentación de la cadena de valor y facilitar la incorporación progresiva de empresas y soluciones al mercado de la construcción industrializada. Las guías, metodologías, arquitecturas digitales y hojas de ruta desarrolladas durante el proyecto buscan ayudar a los agentes del sector a avanzar hacia una construcción más coordinada, productiva, sostenible y adaptada al territorio.


El proyecto CLIC (Construcción Local, Integrada y Compatible) ha sido financiado por el Programa de apoyo a las Agrupaciones Empresariales Innovadoras del Ministerio de Industria y Turismo, en el marco de la convocatoria de 2025, con número de expediente AEI-010700-2025-13.